martes, 9 de octubre de 2012

Tratamiento de la indigencia: un dolor de cabeza para Medellín

El fenómeno de la población habitante de calle es un flagelo social en constante aumento. Para la Administración Municipal y la ciudadanía esto constituye un "dolor de cabeza" permanente pues el problema se incrementa diariamente a raíz de la desarticulación de la sociedad colombiana, donde se evidencian la desigualdad y la inequidad en la distribución de la riqueza.
El impacto negativo no solo cubre a los habitantes de calle sino también a otros grupos poblacionales que ven afectado su "modus vivendi" por la presencia del habitante de la calle en aspectos como la inseguridad y el consumo de drogas.
Sobre ese tema versará El Medellín No Contado del domingo 30 de agosto, a las 5:30 pm. Estarán como invitados Marta Elena Correa, trabajadora social e investigadora de la UPB y Lucas Arias, médico del Sistema Habitante de Calle - Alcaldía de Medellín
Luego del cierre de las "cuevas", en la administración del Alcalde Luis Pérez en al año 2002, son casi tres mil personas, en estas condiciones, que deambulan por sectores como Naranjal, el Corazón, la América, Laureles, Belén y el Centro" Desde entonces la situación no ha tenido solución.
Otras de las causas del aumento de la indigencia en la ciudad y en el país en general, es la falta de empleo, de capacitación, de oportunidades y el desplazamiento. Otra razón, es que esta ciudad es considerada como una buena plaza para la indigencia. Se ha comprobado que muchas de las personas que habitan las calles vienen de otras ciudades como Pereira, Armenia, Manizales, Bogotá, Quibdó, entre otras.
Muchos ciudadanos piensan que la solución es internar a los indigentes en centros de acogida permanente; otros consideran que ello sería violatorio de algunos derechos fundamentales de estas personas; una tercera posición indica que con una medida como ésta se garantizan otros derechos que los protegen a ellos y a las demás personas que viven y circulan por las zonas afectadas.
La reclusión en albergues permanentes o en clínicas para su tratamiento médico (drogadicción y alcoholismo son enfermedades) significa algunos beneficios: El primero es el reconocimiento de la dignidad de la vida humana y su protección. El internamiento busca su recuperación para sacarlos del estado de vulnerabilidad en que se encuentran (Art. 1 C.P.).
A esto se suman la defensa de su integridad, la prevención de riesgos, propios y ajenos; la seguridad personal y colectiva y la posibilidad de contar con techo seguro, alimentación balanceada, bienestar y convivencia con otros seres humanos en condiciones dignas, como pasaporte a una más segura rehabilitación y resocialización. Y, ante todo, se defiende y garantiza la prevalencia del interés general.
El Medellín no Contado es un programa del Instituto Tecnológico Metropolitano que permite mostrar las otras realidades de la ciudad. Se transmite todos los domingos a las 5:30 de la tarde, con repetición los jueves a las 2:30 de la tarde por Telemedellín.

Prueba.mp3

Esta es una prueba de como subir archivos .mp3 a nuestro blog, para la clase de Seminario

viernes, 5 de octubre de 2012

POBREZA Y DESIGUALDAD - MEDELLÍN COMO VAMOS

Dos ejes transversales del análisis de la calidad de vida son la pobreza y desigualdad y los factores demográficos. En cuanto a la pobreza y desigualdad, pueden concebirse como dos caras de la misma moneda "en la medida en que ambos fenómenos son la expresión de la falta de oportunidades. Aunque es posible combatir la pobreza sin reducir la desigualdad, los cierto es que las sociedades que garantizan un mínimo de oportunidades para todos los individuos son las que logran erradicar la pobreza"


El programa Medellín Cómo Vamos le hace seguimiento a la pobreza a través los indicadores de tasa de pobreza y de tasa de indigencia: la primera mide la insuficiencia de ingresos para adquirir una canasta básica de bienes y servicios y la segunda mide la insuficiencia de ingresos para alcanzar una canasta que sólo incluye los alimentos. También se incluye el indicador proveniente del Sistema de Selección de Beneficiarios para Programas Sociales, Sisbén, con este indicador se busca evaluar las condiciones permanentes de calidad de vida relacionadas con educación, acceso a servicios públicos y materiales de construcción de la vivienda, sin incluir el empleo o los ingresos del hogar. Quienes se clasifican en los niveles 1 y 2 son los de menor calidad de vida y mayor pobreza, y por ello son elegibles para recibir subsidios estatales.

De la Encuesta de Percepción Ciudadana se obtienen los indicadores de autopercepción de pobreza de los hogares, la percepción sobre la variación en la situación económica de los hogares, el porcentaje de personas que han tenido dificultad para realizar pagos del hogar en el último año, entre otros.
En el caso de la desigualdad se utiliza el coeficiente de Gini, el cual es un número entre 0 y 1, en donde 0 se corresponde con la perfecta igualdad (todos tienen los mismos ingresos) y 1 se corresponde con la perfecta desigualdad (una persona tiene todos los ingresos y los demás ninguno). También se incluyen las diferencias por comunas del Índice de Calidad de Vida (ICV), construido por planeación Municipal con base en la Encuesta de Calidad de Vida de Medellín.

jueves, 4 de octubre de 2012

MENOS POBRES Y MAS INDIGENTES EN COLOMBIA

Con la certeza de que nunca se sabrá cuál fue el comportamiento de la pobreza y la indigencia en 2006, y que muy probablemente ese hueco negro cubrirá 2007, el Gobierno entregó las cifras de esos dos lastres sociales para 2008: 46 y 17,8 por ciento, respectivamente. Según las nuevas cuentas, 20,5 millones de colombianos son pobres y 7,9 millones, indigentes, cifras que, por cuestiones metodológicas, no admiten comparación con las que existían hasta junio de 2006, cuando la pobreza y la indigencia eran de 45,1 y 12 por ciento y que desde entonces no se sabía qué había pasado con ellas.

Comparada con 2005, la pobreza bajó 4,3 puntos, mientras que la pobreza extrema o indigencia aumentó 2,1 puntos, lo cual no deja de llamar la atención porque el crecimiento promedio de la economía en esos tres años fue de 5,6 por ciento, con un pico excepcional de 7,5 por ciento en 2007.

En ese trienio, la reducción de la pobreza y el incremento simultáneo de la indigencia "es un resultado extraño", comenta el decano de Economía de la Universidad de los Andes, Alejandro Gaviria, quien enfatiza que "estamos hablando de un periodo cuando la economía creció más en la historia reciente y vimos un aumento de la pobreza extrema, que es un resultado paradójico".

La explicación de bulto tiene que ver con el comportamiento alcista de la inflación desde mediados de 2006 hasta los primeros días del tercer trimestre de 2008, pero de manera determinante el aumento en los precios de los alimentos en el mismo periodo, que fue muy superior a la inflación total de los colombianos de ingresos bajos.
Las personas de menores ingresos dedican más de la tercera parte del gasto a la compra de alimentos, mientras que el gasto único de las que están en la indigencia es la alimentación.

Así, incrementos en los precios de dicho rubro tienen efectos negativos muy significativos en los pobres y, dentro de estos, en los indigentes.
Según la línea de pobreza oficial, son pobres los miembros de un hogar de cuatro personas que el año pasado acumulaban un ingreso mensual máximo de 1'086.000 pesos; si el ingreso percibido es inferior a 468.000 pesos, automáticamente quedan clasificados en la extrema pobreza.

Esteban Piedrahíta, director del Departamento Nacional de Planeación (DNP), que junto con el Dane, expertos independientes y el acompañamiento del Banco Mundiay la Cepal, integraron la Misión para el Empalme de las Series de Empleo, Pobreza y Desigualdad (Mesep), expresó su satisfacción por el descenso en las cifras de pobreza y su preocupación por "el repunte de la indigencia, aparentemente por las alzas en los precios de los alimentos".
Para el representante de la Cepal en Colombia, Juan Carlos Ramírez, "los aumentos en los precios de los alimentos empobrecieron más a algunas personas y las mandaron a la indigencia".